Sabiamos que iba a pasar y no nos agarra por sorpresa, comienza ese frió que entumece las extremidades, ése que nos entume las manos y nos invita a quedarnos encerrados en una casa, un coche, un salón o cualquier lugar que nos regalé un poco de su calor, el mismo que nos hace cargar con infinidad de suéteres, chamarras, gabardinas o cualquier tipo de abrigo, de esos que en la capital se usan no más de 10 veces al año, pero eso si cuestan como si te cubrieran de´l calibre más alto.
Ese frío es también el que convoca a los espititus de la Navidad, y espanta a los demonios del odio humano, está época que durá más o menos 1 mes, es sin duda la más feliz por lo menos para mí en todo el año, está bendita época salimos de nuestra turbia realidad de monotonía y abulia, para introducirnos al mundo espiritual y fraterno para el cuál hemos sido creados, es fácil distinguir, en las noticias hay menos hechos violentos, las calles lucen más tranquilas, todo es cortesía y bondad.
Ésto es sólo una breve introducción de lo que serán mis próximas 8 publicaciones, porque en éste tiempo de paz, hasta criticar duele, la navidad ya comenzó, porque la navidad no es sólo una noche, es un estado, temporal si quieren, pero estado al fin, del cuerpo, la mente y sobre todo el alma.
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