El clima es como el destino, no conoce de fechas, ni simbolismos, y aunque suele dejar ver siluetas de lo que viene, nunca dejara de ser impredecible y avisarnos de golpe, que ahí están. Esto lo pienso cuando veo y siento el frío que llegó tarde, pero sin sueño, cuando hoy comí la primera y única caña de azucar fuera de una posada y cuando reflexiono acerca de lo que ha sido para mi y para mucha gente éste año que en pocas horas acaba. El año pasado se decía que este iba a ser el año de la crisis, de la económica. Hoy que se hace el recuento de los daños, me doy cuenta de que a pesar de que muchos digan que fue un año para el olvido, lo consideró más un año que fue diferente a los otros (como deben ser), y que tras todas las tragedias que nos invadierón como individuos y como nación, deben ser tomadas como aprendizaje y recordatorio de que todo puede pasar, y que hasta las peores circunstancias nos traen una enseñanza. Éste fue el año de la crisis económica, de la influenza, de los disparos en el metro, del avión secuestrado, de "Juanito", de la alza a los impuestos, de la sequía y un etcétera largo.
A nivel personal fue un de definiciones, tanto en lo que a mi concierne y lo que a los demás respecta, ahora se quién es quién, con quien se cuenta y con quién no, tengo claramente establecidas y clasificadas a las personas y mis metas, aunque el conocimiento, tanto de las personas como de lo general, causa en mayor o menor grado soledad, permite también dormir tranquilo con la certidumbre y seguridad que este trae consigo. Porque no siempre avanzar significa dar pasos para adelante.
Banalidades
Estos son tiempos de reflexión, y reflexionando no entiendo a los que se quejan tanto de éste año y no le pueden ver otra ventaja que no sea que ya se va a acabar, decir que es un año para el olvido, es un insulto a la vida, al presente y al pasado, es un fatalismo innecesario y burdo si pensamos que estamos aquí de a gratis y que si algo no nos parece, es porque no hemos sido lo suficiente capaces de mejorarlo.
A los lectores les deseo que se les cumplan todos y todas sus deseos, anhelos, aspiraciones, sueños, ilusiones, fantasías, además de agradecerles que se den el tiempo de leer está mixtura de locura, relalidad, mito y fantasía que el blog ofrece, y que suele ser un optimismo pintado de fatalismo.