El narco y el mundo de las drogas es el tema más común en nuestro país, de tan común debiera ser hasta tedioso, pero no es así, somos morbosos, mientras veámos sexo, drogas y sangre seguiremos prestándole atención a las noticias que nos hablen del crimen, organizado o no. Ahora ya no vemos las noticias de sangre con sorpresa e indignación, las vemos como si fuera cualquier otra noticia, comemos palomitas o cualquier otra botana sin perturbarnos mientras escuchamos las cifras de los muertos del día, con una tranquilidad que me inquieta. Pero los mexicanos (sin generalizar) hemos cambiado en ciertos aspectos. Calderón el héroe cuando declaró la guerra, el valiente que desafío al narcotráfico (dicen que para legítimar su gobierno), ahora es el villano que organiza guerras sin saberlas ganar, es el cobarde que expone al pueblo que dice representar, el infame que no se cansa de decir que va ganando la guerra, que promete paz pero no dice cuando, mientras viudas, y huérfanos lloran a sus familiares inocentes y le reclaman. Con justa razón, no es lo mismo andar de temerario en un carro blindado con ejército, policía, estado mayor presidencial y lo que resulte a sus espaldas, que moverse en bicicleta o camión y escuchar el ruido de las balas ya cuando están dentro de la cabeza.
En está guerra no hay ganadores, más de 3,000 metros de frontera con Estados Unidos no dejan establecer un ganador así de fácil, menos cuando no hay cifra oficial de muertos, mucho menos listas con nombres, no se sabe cuantos de los caídos son sicarios, civiles o militares. Se sabe muy poco, lo que si se sabe es que la gente que ha tenido roce con la violencia(cada vez más) está asustada y hay regiones enteras donde el gobierno no gobierna. Cada vez de escucha más la voz de la legalización, argumentan que la solución está en dar educación a la gente, creen que descubren el hilo negro, piden programas sociales, empleo, centros deportivos, escuelas etc. Dicen que con eso el problema se acaba. Me parece razonable, pero primero que se haga lo que piden y luego que se pare el fuego, de otra manera, seria sólo calentar más el infierno.
Banalidades
Por azares del destino el rector del sistema estuvo el Jueves hablandonos de sus tecnologías para acarrear(él uso el término) gente a sus carreras, hubo asistencia de medios, muchas fotografías, mucho lambiscón y todo lo demás. Me parece irresponsable que ande de gira en el país cuando Monterrey vive los días más aciagos en los últimos años, seria bueno que se preocupara más por sus alumnos y menos por la inauguraciones de relumbrón.
Los últimos "célebres" caídos fueron 2 alumnos del Tec de Monterrey (campus Monterrey), los líderes estudiantiles tuvieron una fantástica idea para contrarrestar el crimen, ir todos de negro. La medida no tuvo en SLP apoyo alguno, había más gente de negro por casualidad que por luto, pedí explicación a la medida, me dijeron que es por la unidad, por la comunidad estudiantil, por solidaridad. Se engañan, si había 50 personas de negro en toda la institución exagero (contando los que fueron por coincidencia) lo que muestra que no somos ni comunidad, ni hay solidaridad ni nada. Haber si así entienden que la inseguridad no es una moda, que los estudiantes podemos hacer más por nuestro país que vestirnos de un color triste, porque para mi el negro es el color de resignación, de debilidad, de postración. En otra situación probablemente, pero NO EN ESTA GUERRA.