Del autor al lector

SI NO TE GUSTA, NO LO LEAS.

lunes, 22 de marzo de 2010

Muertes absurdas...

El narco y el mundo de las drogas es el tema más común en nuestro país, de tan común debiera ser hasta tedioso, pero no es así, somos morbosos, mientras veámos sexo, drogas y sangre seguiremos prestándole atención a las noticias que nos hablen del crimen, organizado o no. Ahora ya no vemos las noticias de sangre con sorpresa e indignación, las vemos como si fuera cualquier otra noticia, comemos palomitas o cualquier otra botana sin perturbarnos mientras escuchamos las cifras de los muertos del día, con una tranquilidad que me inquieta. Pero los mexicanos (sin generalizar) hemos cambiado en ciertos aspectos. Calderón el héroe cuando declaró la guerra, el valiente que desafío al narcotráfico (dicen que para legítimar su gobierno), ahora es el villano que organiza guerras sin saberlas ganar, es el cobarde que expone al pueblo que dice representar, el infame que no se cansa de decir que va ganando la guerra, que promete paz pero no dice cuando, mientras viudas, y huérfanos lloran a sus familiares inocentes y le reclaman. Con justa razón, no es lo mismo andar de temerario en un carro blindado con ejército, policía, estado mayor presidencial y lo que resulte a sus espaldas, que moverse en bicicleta o camión y escuchar el ruido de las balas ya cuando están dentro de la cabeza.

En está guerra no hay ganadores, más de 3,000 metros de frontera con Estados Unidos no dejan establecer un ganador así de fácil, menos cuando no hay cifra oficial de muertos, mucho menos listas con nombres, no se sabe cuantos de los caídos son sicarios, civiles o militares. Se sabe muy poco, lo que si se sabe es que la gente que ha tenido roce con la violencia(cada vez más) está asustada y hay regiones enteras donde el gobierno no gobierna. Cada vez de escucha más la voz de la legalización, argumentan que la solución está en dar educación a la gente, creen que descubren el hilo negro, piden programas sociales, empleo, centros deportivos, escuelas etc. Dicen que con eso el problema se acaba. Me parece razonable, pero primero que se haga lo que piden y luego que se pare el fuego, de otra manera, seria sólo calentar más el infierno.


Banalidades


Por azares del destino el rector del sistema estuvo el Jueves hablandonos de sus tecnologías para acarrear(él uso el término) gente a sus carreras, hubo asistencia de medios, muchas fotografías, mucho lambiscón y todo lo demás. Me parece irresponsable que ande de gira en el país cuando Monterrey vive los días más aciagos en los últimos años, seria bueno que se preocupara más por sus alumnos y menos por la inauguraciones de relumbrón.


Los últimos "célebres" caídos fueron 2 alumnos del Tec de Monterrey (campus Monterrey), los líderes estudiantiles tuvieron una fantástica idea para contrarrestar el crimen, ir todos de negro. La medida no tuvo en SLP apoyo alguno, había más gente de negro por casualidad que por luto, pedí explicación a la medida, me dijeron que es por la unidad, por la comunidad estudiantil, por solidaridad. Se engañan, si había 50 personas de negro en toda la institución exagero (contando los que fueron por coincidencia) lo que muestra que no somos ni comunidad, ni hay solidaridad ni nada. Haber si así entienden que la inseguridad no es una moda, que los estudiantes podemos hacer más por nuestro país que vestirnos de un color triste, porque para mi el negro es el color de resignación, de debilidad, de postración. En otra situación probablemente, pero NO EN ESTA GUERRA.

martes, 16 de marzo de 2010

Bar es...

Como definir un bar... quizá un hotel de medio pelo, de media noche, de media vida. A lo mejor el simulador de la felicidad, el vistazo al cielo, la estación del infierno, la noche en un frasco, el frasco en una noche, la colmena de la libertad. Es raro pero bonito, y no escribo de los bares modernos, esos que son discotecas con vino adulterado, esos establecimientos estilizados, con colores chillones y luces que marean, me refiero al antro (si al antro, búsquenlo en el diccionario), a la trinchera del corazón, al refugio del desamor, esos de barras largas, de cantineros sabios, de amistades mudas, de esas que se hacen al brindar con desconocidos, teniendo como único testigo el sordo sonido de las copas chocando. Es curioso que en un mundo como el actual, donde la felicidad la pintan como si estuviera en todos lados uno se pueda encontrar gente de todo tipo en los bares, todos por diferentes motivos, pero por la misma salida. Las edades, las procedencias y las penas o alegrías se unen para hacer un caldo que se sierve después de las 2. Si hay una alma valiente que aguante...
Banalidades
Iba bien, llevaba cordura, perdí la concentración y el interés. Eso me está pasando últimamente, ha de ser por la incertidumbre del futuro y la invaliez del pasado.

viernes, 12 de marzo de 2010

13/03/10

Tengo un problema con mis ideas, llego a la conclusión de que son olas, llegan a la orilla de mi mente y cuando quiero mojarme de ellas, ahogarme en ellas regresan a ese quién sabe donde, para que no las pueda utilizar, es quizá por eso que no puedo escribir todos los días, pero tampoco dejar de escribir, es también eso lo que me dice 30 minutos antes de cualquier cita que tengo que estar puntual, pero nunca me permite llegar a tiempo, siempre es con un elegante retraso. Esa frustración me hace ser tenaz y necio en todos los aspectos de mi vida, metí la indiferencia en una botella de vidrio y la arroje al mar. Aún así me sentía muy pesado, entonces saqué de la mochila de mi historia pedazos de pasado, y los prendí, era la noche a la orilla del mar de las ideas, al calor de la fogata del olvido. La fogata era triste y testaruda, probablemente era porque me reflejaba, me veía en ella. Tenía un acompañamiento solitario, era parte de algo que no me gustaba, me ofrecía un abrigo mentiroso, pero me congelaba de todos modos, estaba amarrado de alguna manera, entonces llegó una ola enorme y me mojo, a mi y a la fogata, casi se apaga por completo, quedé boca arriba y fue cuando me percate de que no podía volver a ponerme de pie, era una armadura la que me rodeaba, por eso me sentía pesado y por eso me sentía cubierto pero no seguro, el fuego de la fogata era poco, me quité la armadura y la arrojé a la fogata, la cuál revivió, hasta el punto de rozar el cielo, ya estaba ligero, pero no seguro, había quemado el molde social que tanto me pesaba, me sentía menos cómodo pero más seguro. Me subí a la barca de los sueños, que tenía solo un remo izquierdo, hice una antorcha con el fuego del olvido, para tener siempre presente lo que había pasado, tomé una moneda y jugue mi suerte, zarpé al mar de la ideas, sabiendo que navegaba en un mundo que no era para soñadores...
Banalidades
La espuma del engaño me salpica cuando el mar esta agitado, cuando no, meto la mano y me mojo un poco, si ando cuerdo, me da una risa loca y me río de mi, si no me castigo remando con las manos, para no llegar jamás al país de la libertad.

jueves, 4 de marzo de 2010

El autobus de las pesadillas

Durante medio año he tenido un insomio de miedo, nunca nada, ni nadie me había quitado el sueño, hasta que llegó el momento de tener que hacer un examen de admisión para una universidad, el escenario el D.F. No creo en la educación como la conocemos y éste examen afirmara o negara mi hipótesis. Ahora vivo en la incertidumbre, teniendo que someterme a miedos ajenos y complejos de terceros, un día de éstos voy a dejar de ceder, más temprano que tarde, quizá mañana empiece. Me queda más de un mes de tortura, para sumirme en cualquiera de los extremos del sentir humano, pero pensandolo bien, lo malo lo asimilo rápido, lo bueno lo meto al armario del recuerdo, para sacarlo de vez en mes y darme momentos de grandeza, a pesar de lo que parece, todavía me engaño solo, me satisface el hecho de que lo hago con menos frecuencia que la mayoría de la gente que conozco. Mi futuro está en juego, no soy de apuestas, pero aceptaría un volado que rifara mi suerte, vivo un realismo mágico, creo en demasiadas cosas que no tienen lógica aparente, confío en la novela de mi vida, me quiero sentir actor de un guión ya escrito, por eso les digo que me engaño, pienso lo que quiero que me convenga, pero así somos todos.

En fin, ahora debería estudiar matemáticas, mi presente me distrae de mi futuro, pensaré en el presente mañana, no quiero ser matemático, ni ingeniero, ni arquitecto quiero ser escritor, político, periodista y abogado. Le pese a quién le pese, tengo más cualidades para abogado que 260 gentes de mi generación (ya no me engaño), pero soy un estudiante mediano y un alborotador mediocre, eso es lo que me puede pesar en el momento de la verdad o de la mentira. Volviendo al debería, los números pueden esperar,pero que se me haya olvidado contar borregos en las noches es otra cosa, comence donde empece, círculo vicioso.


Banalidades


Soy pesimista y lo acepto, por eso no pasaré el examén, esa fórmula siempre me funciona, el peor pronóstico para no decepcionarse, de ahí para adelante todo es ganancia, esperaré al 19 de Abril. Al tiempo.

lunes, 1 de marzo de 2010

Borrego, museos y el fin.

La gente en la escuela se queja continuamente de que nos ponen a trabajar demasiado, no comparto esa opinión, yo diría que nos ponen a trabajar en cosas obsoletas, que es diferente. En un intento de sacarnos de esa rutina desgastante, la escuela decide hacer una vez por año un evento deportivo en el cuál se enfrentan en distintas disciplinas deportivas y algunas seudo-culturales las 3 generaciones que están en la preparatoria. Suelo ser crítico de todo, hasta de mí, pero tengo que reconocerle al sistema el que trate que sus alumnos hagan deporte y que intente(aunque sea con minucias) hacer que nos enfoquemos a cosas distintas al estudio. Por la languidez de las personas que están en mi grupo para dicho evento, tuve que hacerme responsable de las inscripciones, me gusta organizar, pero la experiencia me ha traido disgusto por arrear gente, de todos modos accedí, incluso teniendo que tolerar al típico cuasi líder que quiere tomar el control de las cosas. El día del evento llegó, estaba ligeramente emocionado, en mis diás en la secundaria los días deportivos eran esperados y gozados al máximo, ya no estoy en la secundaria, pero tuve ilusoriamente la esperanza de que aquellos quejosos del estudio, hicieran un tributo a su palabra y se salieran aunque sea por medio día de su "infierno" de libros.
Mi mayor pecado es la confianza(en los demás), fui imbécil durante 2 horas esperando a que llegará esa gente que se había inscrito, llegaron 2 personas. Me entro una risa loca por la rebeldía de chocolate de la generación, podía escuchar a la gente decir: "Engañe al tec, me escape del borrego plateado". No se si sea está edad, o la época que vivimos pero vivimos dentro de una burbuja de mentiras, que los demas creen y nosotros también. El borrego plateado fue una burla, una burla de risa loca.

Cambiando de tema en la clase de negocios tenemos que salvar un museo, a mi grupo le toco el del ferrocarril, fuimos el Viernes en la tarde a darle "Una vuelta al museo". Esa vueltecita duró 2 horas, fue la mitad de la gente del salón, por momentos más que museo del ferrocarril parecía museo de los lamentos, los que ahí laboran nos relataron como no tienen dinero suficiente para sostener el inmueble y darle el mantenimiento necesario. La lástima me invadió durante 5 minutos, hasta que me llegó el Descartes que todos tenemos y empezó a darle forma a la realidad. ¿A quién se le ocurrió abrir museos a diestra y siniestra por la ciudad? . Al gobierno, esas obras de relumbrón hoy nada más pesan a nuestros bolsillos y ahora a mi materia, porque todos y cada uno de los museos que el gobierno abre los subsidia de nuestros impuestos. Mejor que arreglen baches, que brinden seguridad, que den empleos y mejor calidad de vida en lugar de andar abriendo museos que no son autosuficientes y no se pueden mantener. Porque antes de abrir un museo deberián hacer un plan que respaldara el proyecto económicamente. Pero nos engañan haciendonos pensar "mira que buen gobernante, le interesa la cultura de su gente". Lo fácil es abrirlos, lo difícil es mantenernos, por eso hoy les puedo asegurar que no se va a lograr el reto ¿Porque? La gente tiene más de 100 cosas mejores que hacer que ir a ver restos de ferrocarril.
Banalidades

En 3 meses acabó la preparatoria ¡Chale!