Del autor al lector

SI NO TE GUSTA, NO LO LEAS.

lunes 1 de marzo de 2010

Borrego, museos y el fin.

La gente en la escuela se queja continuamente de que nos ponen a trabajar demasiado, no comparto esa opinión, yo diría que nos ponen a trabajar en cosas obsoletas, que es diferente. En un intento de sacarnos de esa rutina desgastante, la escuela decide hacer una vez por año un evento deportivo en el cuál se enfrentan en distintas disciplinas deportivas y algunas seudo-culturales las 3 generaciones que están en la preparatoria. Suelo ser crítico de todo, hasta de mí, pero tengo que reconocerle al sistema el que trate que sus alumnos hagan deporte y que intente(aunque sea con minucias) hacer que nos enfoquemos a cosas distintas al estudio. Por la languidez de las personas que están en mi grupo para dicho evento, tuve que hacerme responsable de las inscripciones, me gusta organizar, pero la experiencia me ha traido disgusto por arrear gente, de todos modos accedí, incluso teniendo que tolerar al típico cuasi líder que quiere tomar el control de las cosas. El día del evento llegó, estaba ligeramente emocionado, en mis diás en la secundaria los días deportivos eran esperados y gozados al máximo, ya no estoy en la secundaria, pero tuve ilusoriamente la esperanza de que aquellos quejosos del estudio, hicieran un tributo a su palabra y se salieran aunque sea por medio día de su "infierno" de libros.
Mi mayor pecado es la confianza(en los demás), fui imbécil durante 2 horas esperando a que llegará esa gente que se había inscrito, llegaron 2 personas. Me entro una risa loca por la rebeldía de chocolate de la generación, podía escuchar a la gente decir: "Engañe al tec, me escape del borrego plateado". No se si sea está edad, o la época que vivimos pero vivimos dentro de una burbuja de mentiras, que los demas creen y nosotros también. El borrego plateado fue una burla, una burla de risa loca.

Cambiando de tema en la clase de negocios tenemos que salvar un museo, a mi grupo le toco el del ferrocarril, fuimos el Viernes en la tarde a darle "Una vuelta al museo". Esa vueltecita duró 2 horas, fue la mitad de la gente del salón, por momentos más que museo del ferrocarril parecía museo de los lamentos, los que ahí laboran nos relataron como no tienen dinero suficiente para sostener el inmueble y darle el mantenimiento necesario. La lástima me invadió durante 5 minutos, hasta que me llegó el Descartes que todos tenemos y empezó a darle forma a la realidad. ¿A quién se le ocurrió abrir museos a diestra y siniestra por la ciudad? . Al gobierno, esas obras de relumbrón hoy nada más pesan a nuestros bolsillos y ahora a mi materia, porque todos y cada uno de los museos que el gobierno abre los subsidia de nuestros impuestos. Mejor que arreglen baches, que brinden seguridad, que den empleos y mejor calidad de vida en lugar de andar abriendo museos que no son autosuficientes y no se pueden mantener. Porque antes de abrir un museo deberián hacer un plan que respaldara el proyecto económicamente. Pero nos engañan haciendonos pensar "mira que buen gobernante, le interesa la cultura de su gente". Lo fácil es abrirlos, lo difícil es mantenernos, por eso hoy les puedo asegurar que no se va a lograr el reto ¿Porque? La gente tiene más de 100 cosas mejores que hacer que ir a ver restos de ferrocarril.
Banalidades

En 3 meses acabó la preparatoria ¡Chale!