Tenía ya 4 meses sin escribir, perdí la costumbre porque escribir me recuerda cuando todo era más simple, escribir me regresa a cuando era un rebelde sin causa no porque no las hubiera, si no porque en ese entonces todavía no estaban perdidas. Escribir me consuela porque por lo menos se que en algún lugar podré leer lo que yo quiera. Cuando escribo recuerdo cuando el derecho en forma de justicia era un sueño, un anhelo no una monserga. Cuando escribo me viene a la mente la niña que se me robo las miradas y sueños, la que me hizo creer en los finales felices y que en 15 minutos se cayó del pedestal y se levanto como quimera, para estorbar mis pensamientos. Cuando escribo soy libre y "El che" sigue vivo, la luna es de queso, la justicia si existe, la pobreza es un mito y se que por lo menos en las letras existe un mundo feliz en algún rincón de éste infeliz universo.
Si escribo pierde importancia el examen, sus ojos, los chismes, los pretenciosos, la hipocresía, el bufón y el matado del salón que cree que memorizando y repitiendo como merolico frases hechas va a poder tener el dinero para comprarse una vida. Entre más escribo me doy cuenta que a lo mejor el matado va a tener el dinero para comprar todas las sonrisas menos la mía. Cuando escribo quiere decir que estoy pagando el costo de oportunidad que es estudiar obligaciones pero a quién le importa si la mayoría de la personas que lean ésto ni si quieran saben lo que es y que bueno. Cuando escribo me convenzo un poquito de que por lo menos hay libertad de pensar y de escribir y que tu tienes libertad de leerlo aunque probablemente estes perdiendo tu tiempo. Cuando escribo me da risa el formalismo ridículo de la carrera que estudio y lo más ridículo que se ven las personas creyendose jurisconsultos a los 20 años.
Cuando escribo soy aprendiz de Quijote, discípulo de García Márquez y enemigo del sistema. Cuando termino de escribir no le doy explicaciones a nadie. Cuando escribo me paso de largo la prudencia que supuestamente gane con la edad. Regreso a la prepa cuando decía lo que pensaba y no disimulaba para quedar bien. Cuando escribo descubro que todo es relativo porque algunos dicen que estoy loco y otros dicen que es lo mío. Cuando escribo me regreso de a ratos a SLP y me quedá claro que la distancia no siempre hace el olvido, pero también se que al lugar donde uno ha sido feliz no debe jamás de volver. Cuando escribo me convenzo de que todo lo que escribí puede ser resumido en una frase que ojala sea puesta en mi epitafio:" Se equivoco en todo."
Banalidades
El peor de los fracasos es esperar cosas de las personas.La mejor de las mentiras es la que nos hacemos a nosotros mismos. Tengo que aprender a ser mentiroso.